Alejandra Seguí: la evolución imparable de una triatleta de élite

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El triatlón es puro sufrimiento, para llegar a la élite se necesita algo más que físico: se necesita una mentalidad de hierro. Alejandra Seguí (2004) encarna a la perfección este espíritu. Lo que empezó como un juego siguiendo a sus hermanas en el Club Esportiu Atlètic Bétera (CEA Bétera), se ha convertido hoy en una de las realidades más firmes del triatlón español sub-23 y élite.

Su evolución no es fruto de un chispazo de suerte, sino de una constancia brutal a lo largo de los años que la ha llevado a ser dos veces Campeona de España Junior, Subcampeona de España Sub-23 y Bronce Élite absoluto en distancia Olímpica. Y los resultados siguen hablando por sí solos: en su última competición internacional, la Europe Triathlon Cup de Olsztyn 2026 del pasado 23 de mayo, Alejandra firmó una espectacular 4º posición élite, rozando el podio entre las mejores del continente, a tan solo 20″ de la 1º clasificada. Con la mirada puesta en el Top 5 mundial sub-23 para este 2026, Alejandra demuestra que su rendimiento no para de crecer. ¿Su secreto invisible? Una madurez impecable en la gestión de su nutrición, el cuarto segmento del triatlón.

Nutrición de precisión: Rendimiento sin obsesión

A más Kilómetros de intensidad, mayor es el gasto energético. Alejandra es plenamente consciente de que la comida es su gasolina, pero lo gestiona con un equilibrio brillante: se cuida al máximo sin llegar a obsesionarse. Mantiene una relación sana y flexible con la alimentación, algo vital para sobrevivir a la presión de alto rendimiento.

En su estrategia, la comida es salud y protección:

  • Equilibrio y salud general: Mantener un aporte calórico óptimo y acorde a su exigencia física es clave para proteger su salud ósea, evitar lesiones y mantener el rendimiento a largo plazo. Para Alejandra, comer lo necesario es innegociable para mantenerse fuerte y competitiva.
  • Planificación dinámica: Su plato cambia cada semana. Las cantidades se adaptan de forma dinámica para sincronizarse al milímetro con las cargas y el volumen de sus entrenamientos.

El protocolo de «Las 3 R»

Alejandra no sigue una dieta a ciegas; tiene la educación nutricional necesaria para saber qué necesita su cuerpo al bajarse de la bici o quitarse las zapatillas. Por eso, al terminar cada sesión, activa de inmediato el protocolo de las 3 R:

  1. Rehidratar: Repone el líquido y, sobre todo, el sodio perdido en el sudor. No vale solo con agua; necesita electrolitos para que las células se recuperen y evitar calambres.
  2. Recargar: Aprovecha la ventana metabólica post-esfuerzo para meter carbohidratos de rápida absorción. Así rellena los depósitos de glucógeno muscular y asegura que mañana habrá energía en el tanque.
  3. Reparar: Introduce proteína de alta calidad para frenar el desgaste muscular, reparar las microrroturas de las fibras y asimilar el entrenamiento.

El estómago también se entrena

En el triatlón moderno se compite consumiendo auténticas barbaridades de energía (entre 60g y 120g de carbohidratos por hora). Meter eso al cuerpo corriendo a ritmos tan exigentes requiere lo que se le conoce como entrenamiento digestivo.

Alejandra lleva mucho tiempo puliendo este aspecto a base de puro ensayo y error. En sus entrenamientos va probando diferentes fórmulas, ratios de carbohidratos, texturas y marcas en un aprendizaje continuo. Sabe que no existen fórmulas mágicas definitivas, por lo que sigue ajustando sus pautas para encontrar el equilibrio perfecto entre comodidad gástrica y asimilación. Gracias a este esfuerzo invisible, ha educado a su cuerpo para procesar combustible a alta intensidad sin sufrir gases, cortes de digestión ni problemas estomacales.

La evolución de Alejandra Seguí es el reflejo de un talento natural, pulido con sudor, pero sobre todo, guiado por una estrategia científica, flexible y respetuosa con su salud física y mental. Su carrera sigue en pleno ascenso, y su nutrición, entrenamiento y descanso son el motor que lo hace sostenible. ¡El camino al Top 5 mundial no ha hecho más que empezar!